Los desafíos de la hora a la
soberanía territorial y sus recursos

En una situación social y política tan conflictiva y apremiante, percibo que para muchos el tema
Malvinas, Atlántico Sur y Antártida pueda parecer tal vez como una problemática lejana e incluso
abstracta. Cabe aclarar entonces, que no vengo a hablar de generalidades, ni de temas partidarios,
y menos aún para crear más divisionismo entre los argentinos.
Creo firmemente que los problemas que sufrimos y agravian a diario: pobreza, inseguridad,
corrupción, baja calidad institucional, falta de horizonte y perspectivas comunes, etc; son posibles
de resolver en tanto y en cuanto reexaminemos y replanteemos las bases del funcionamiento
socioeconómico y de la estrategia como país.
En ese replanteo, la recuperación y puesta en valor de nuestros espacios marítimos territoriales e
insulares y de sus recursos naturales, es un pilar, una columna fundamental para el mejoramiento
integral de la calidad de vida real de todos los argentinos. Hoy la estructura de esta columna está
armada de otra manera y responde a otros intereses. Para reestructurarlo debemos conocer en
realidad cómo funciona. Permítanme explicarles mi sana y modesta opinión.
EL TRIÁNGULO DE LOS RECURSOS NATURALES, SOBERANIA Y DEUDA:
No voy a formular teorías al respecto. Solo a tratar de sacar algunas conclusiones de mi propia
experiencia existencial. Por ello permítanme compartir con Uds. el camino que me fue llevando a
involucrarme profundamente en las cuestiones de la soberanía en nuestro Atlántico Sur y de la
defensa de nuestros recursos naturales.
Uds sabrán que la cuestión del endeudamiento externo ha sido para mí un tema de permanente
preocupación. Como diputado nacional, luego de investigar profundamente el tema junto con
Javier Llorens, la conclusión que me he formado es que a la deuda externa la podemos concebir
como “crimen continuo perfecto”. Nunca investigada e impunemente viva, sigue provocando
víctimas. La primera víctima de este “crimen” es el Estado nacional que debe destinar un millón
de dólares por hora solo para el pago de los intereses.
Pero la deuda no solo consume dineros públicos, también provoca fuga de capitales. Por lo que el
trabajo acumulado por millones de argentinos, en vez de reinvertirse, se fuga y se reinvierte en el
exterior. He aquí la segunda víctima: no hay ahorro nacional, ni inversión nacional, ni industria
nacional. Pero allí no acaba el “raid delictivo” de la deuda. Como la deuda se paga
mayoritariamente en divisas externas, el país debe procurar su obtención mediante la generación
de saldos fuertemente positivos de su balanza comercial. Imposibilitada de hacerlo desde una
plataforma industrial nacional, aparece como imprescindible echar mano a los recursos naturales.
El lugar que se nos asigna en la división internacional de los negocios es el de ser exportadores de
recursos naturales no renovables: los principales rubros de exportación son el petróleo y ahora la
minería. Nuestros otros recursos naturales, los supuestamente renovables de la llamada cadena
agroalimentaria, se están extrayendo mediante cuestionables técnicas de monocultivos
transgénicos, con previo desmonte y futura desertificación. En resumen: nuestros recursos
naturales se han convertido en la moneda de cambio para “sostener” el flujo de una deuda
perversa y usuraria; no para apalancar el desarrollo industrial, ni si quiera de la propia cadena
agropecuaria.
Allí lamentablemente no terminan las desventuras que nos provoca nuestra “inserción” en los
mercados “voluntarios de deuda”. La deuda es un dios pagano al que dicen que debemos
brindarle todo tipo de ofrendas para evitar su ira. Un dios al que debemos temer por que nos ha
castigado duro con sus crisis financieras, sus golpes de mercado, sus maxidevaluaciones, y toda
otra serie de cataclismos que se abaten sobre aquellos mortales que no satisfagan sus exigencias.
Esta religión que tiene tan influentes y poderosos fieles en nuestro país, que deberíamos cambiar
el texto constitucional y agregar en su art. 2 la frase: “El Gobierno federal sostiene el culto católico
apostólico romano y el culto de la deuda externa”.
Aquí me detengo para contarles el punto exacto en el que la deuda me llevó a involucrarme de
lleno en estas cuestiones ; y a sostener que no tengo dudas que el sistema de la deuda externa es
el mecanismo moderno más eficiente de sujeción política y por ende de pérdida de
autodeterminación nacional. Corría el año 2004, se había conocido por una denuncia de
ciudadanos que la Unión Europea había incorporado a las Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y
la Antártida británica como territorio de ultramar en su proyecto de Constitución Europea, y no se
había conocido ninguna reacción político-diplomática por parte de la Argentina.
Investigando el tema, descubro que -en el mismo momento que se sancionaba la Constitución
Europea- se había realizado una reunión en Buenos Aires entre la Unión Europea y la Argentina y
se había firmado una declaración conjunta1.Para mí absoluta sorpresa no existía ni una sola
mención a este grave conflicto de soberanía. Pero sí se mencionaba el apoyo que la Argentina
pedía para concretar el canje de deuda que en ese momento encaraba el gobierno nacional. Una
demostración más del poder de la deuda. Y de cómo la deuda condiciona la política económica, y
como está a su vez condiciona la política exterior. La deuda fue (y es) la primera prioridad. El
reclamo territorial podía (y puede) esperar.
Esta subversión en la prioridad de objetivos no se puede transparentar públicamente, esto no
sería “políticamente correcto”. Se recurre entonces al maquillaje discursivo y se presenta como
una política fundada en una “paciencia infinita”. La paciencia es una virtud, en tanto y en cuanto
tenga límites temporales precisos. De lo contrario no es más que sometimiento, pereza o incluso
sospechas de complicidad que quiere ocultarse. Parece ghandiano decir que podemos "esperar
400 años”2, pero en realidad es la forma cobarde de rehuir la contemporaneidad del conflicto. Vaya
1 Declaración Conjunta de la VI Comisión Mixta Argentina – Unión Europea realizada el 13 de diciembre 2004
en Buenos Aires
2 Declaración del Canciller Rafael Bielsa, 17/03/2003 Comité de Descolonización de las Naciones Unidas
saber cuánto petróleo, minerales y peces habrán dejado los ingleses con el área en disputa bajo su
dominio cuando llegue el año 2409!. Mi responsabilidad parlamentaria me llevó en el año 2004 a
pedirle el juicio político al entonces canciller Bielsa, demás está decirlo, sin éxito.
Aquí planteo la primera conclusión: las causas que una Argentina plena de recursos de todo tipo,
mantenga a su pueblo infeliz y retroceda en su soberanía territorial no son un misterio; pueden
explicarse por la existencia de un triángulo de RECURSOS-SOBERANIA-DEUDA. Mal resuelto para
los intereses nacionales; y bien resuelto para los intereses extranjeros.
ROMPER EL SILENCIO, CREAR CONCIENCIA:
Esta incompatibilidad entre los objetivos nacionales y extranjeros, histórica, ha sido siempre
hábilmente secuestrada del debate político. Hay una “desnacionalización” del debate, no aparece
la cuestión del “interés nacional”. La disputa política y mediática de nuestra dirigencia es a lo sumo
de cabotaje, para no decir que francamente es de conventillo. Nunca debatimos una “estrategia
nacional”. Mientras “nosotros” no discutimos qué vamos a hacer con nuestro país; los “otros” si
saben que y lo hacen a su conveniencia.
De este modo se profundiza la “desnacionalización”. Una desnacionalización que abarca el plano
político-cultural, económico y también territorial. La realidad es que estamos por cumplir 200 años
de una Nación Argentina que aún no ha afianzado los límites de su territorio austral y atlántico. Así
como se ha denunciado que existe una política de “desmalvinización”, también habría que agregar
el concepto de la “desantartización”.
NO existe en la sociedad argentina conciencia de las magnitudes territoriales en juego, ni del
conflicto en el que estamos inmersos; querámoslo o no. En la medida que esto siga oculto a la
opinión pública nacional estamos perdidos. Ellos solo pueden avanzar en la sombras. La
responsabilidad del silencio es de todos, pero en primer lugar del gobierno, y sobre todo de los
medios de comunicación. Sin embargo, quiero destacar la notable excepción del muy valioso
artículo publicado por el analista internacional y periodista Oscar Raúl Cardoso, recientemente
fallecido, que publicó en Clarín el 23/08/08 el artículo titulado “El petróleo, en el centro de una
voraz competencia”. Quiero leerle su último párrafo, por ser muy revelador: “¿Razones para la
presunta molicie oficial que, según los que plantean el tema arranca en 1989? Las relaciones poco
transparentes con su antiguo enemigo de 1982: el Reino Unido. Londres, a diferencia de Buenos
Aires, se ha vuelto cada vez más activo en el Atlántico Sur. Quizás por no incurrir en el
“nacionalismo de recursos” en boga, los argentinos lo pagaremos caro, antes que después.” Debo
mencionar también a otro periodista como Daniel Santoro por sus contribuciones sobre
plataforma continental y sobre europeización de la base militar de Malvinas.
Por ello nuestra tarea principal ha sido la de abocarnos a crear conciencia del conflicto. Finalizada
mi tarea como diputado nacional seguimos trabajando en el tema del Atlántico Sur y nos
decidimos a crear el grupo ULISES. Un grupo de investigación que ha producido 12 informes
Ulises3, a saber:
 Ulises I: ¿QUE ESTA PASANDO? EN LA PLATAFORMA CONTINENTAL ARGENTINA, EN EL MAR ARGENTINO Y EN NUESTRO
SECTOR ANTARTICO.
 Ulises II: ¿QUÉ ESTÁ PASANDO con la COPLA? .
 Ulises III SOBRE ACONTECIMIENTOS RECIENTES EN EL PARLAMENTO BRITANICO Y LA NECESIDAD DE SU ANALISIS POR LAS
INSTITUCIONES, LA DIRIGENCIA Y LA SOCIEDAD ARGENTINA.
 Ulises IV: ALERTA SOBRE LA INFILTRACION EN EL CONGRESO NACIONAL DE VISIONES MINIMALISTAS DE LA PLATAFORMA
CONTINENTAL.
 ULISES V: PRUEBAS DE LA COOPERACIÓN ARGENTINO-BRITÁNICA EN LA DETERMINACIÓN DEL LÍMITE EXTERIOR DE LA
PLATAFORMA CONTINENTAL.
 ULISES VI: GRAVÍSIMA SITUACIÓN EN LA ANTÁRTIDA ARGENTINA.
 ULISES VII :¿SERÁN OTROS, QUIENES VIVIRÁN CON LO NUESTRO?¿QUIÉN DECIDE Y COMO SE MANEJAN LOS RECURSOS DE
6.000.000 DE KM2 ARGENTINOS?.
 ULISES VIII: EUROPEIZACIÓN DE BASES MILITARES, MALVINAS EN EL OJO DE LA TORMENTA.
 ULISES IX: CUESTIONARIO SOBRE GRAVE SITUACIÓN EN EL ATLÁNTICO SUR Y NECESIDAD DE UNA ADECUADA REACCIÓN.
 ULISES X: EMBAJADOR DAVEDERE CÓMPLICE DE AYER Y DE HOY EN EL ARTE DE DESINFORMAR.
 ULISES XI: SEÑORA PRESIDENTE: LA SEGURIDAD BIEN ENTENDIDA EMPIEZA POR CASA. UNASUR Y LAS BASES MILITARES
EXTRANJERAS.
 ULISES XII: LOS PELIGROS DE LA LEY LA DELIMITACION DE LA MEGAPROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO, ANTARTIDA E ISLAS
DEL ATLANTICO SUR.
En marzo pasado produjimos el documental “LA PAMPA SUMERGIDA” dirigido por Alejandro Areal
Velez, disponible en YOUTUBE4, que ya ha sido visitado por casi 40.000 personas. Este material de
indagación, evaluación y crítica ha permitido abrir un espacio incipiente -pero pujante- para
debatir un tema que permanecía oculto o sustraído a la opinión pública.
No puedo dejar de mencionar el asesoramiento analítico y preciso del Embajador Horacio Solari. Él
fue quien anticipó hace más de una década la crítica situación en el Atlántico sur y sus recursos,
que hoy padecemos.
También debo reconocer que desde otros ámbitos y foros ha habido una difusión de información
convergente con nuestra posición. Esta allí la tarea permanente y encomiable de los centros de
Veteranos de Guerra de Malvinas, del Foro Patriotico y Popular; del Malvinense primer diario
sobre Malvinas y sus veteranos, con amplísima información y documentales como “Argentina
peligra: vienen por Malvinas Antártida y nuestros recursos”5, información y videos que Proyecto
3 http://proyectonacional.wordpress.com/la-pampa-sumergida-el-mayor-territorio-argentino-en-peligro/
4 http://www.youtube.com/watch?v=MYlQpmJEuso
5 http://www.youtube.com/user/Malvinense82
Sur6 ha subido recientemente a la red. La labor del Centro Argentino de Estudios Internacionales
(CAEI)7 desde el Observatorio Malvinense, de especial interés el artículo referido a la inexplicable
reticencia británica a dar cumplimiento a la Convención de Otawa sobre desminado, inspirada y
estimulada por vocación humanista de Lady Diana. ¿Por qué será que los ingleses en Malvinas no
son fieles a ese legado?¿Será que no quieren dar a conocer información militar sensible de las
Islas?. También debo mencionar a los trabajos en Córdoba, Mar del Plata y la Patagonia, de
sectores vinculados a la mejor tradición del pensamiento nacional y también de la UCR.
Así entre todos hemos contribuido a la creación de una comunidad informativa virtual que ha
quebrado el silencio imperante. Se ha quebrado el silencio en relación a la magnitud del conflicto:
5.000.000 de km2 en disputa de soberanía territorial. Se ha quebrado el silencio en relación a los
enormes recursos naturales en juego. Algo importante se ha puesto en marcha y debemos seguir
trabajando, para ahora quebrar el silencio en relación a la dinámica del conflicto y a exponer las
opciones en juego.
LA DISPUTA POR LOS RECURSOS NATURALES:
Los RECURSOS NATURALES (RN) son el tema central del mundo contemporáneo. Existe
competencia por RN, existe controversia por RN, y también existen conflictos y guerras por el
dominio de los RN. En especial por los más esenciales: alimentos, agua y energía (hidrocarburos),
sin contar otros recursos minerales, biodiversidad, genéticos, etc.
Nuestro país -es preciso decirlo con énfasis -tiene abundancia de todos estos recursos. Ocupamos
el lugar número 59 del ranking mundial si se mide el PBI en términos del poder adquisitivo per
cápita. Pero si se midiera la riqueza y diversidad de los RN de cada país, si existiera un indicador
que podríamos bautizar como Potencial de RN per cápita, sobre alrededor de 190 Estados que
alberga el planeta, la Argentina seguramente encabezaría el ranking mundial junto con Canadá,
Australia, Brasil y Nueva Zelanda. Nótese que de estos cinco países, 4 son del Hemisferio Sur.
Es tradicionalmente conocido que tenemos recursos agrícolas inmensos y una enorme variedad
climática para dichos cultivos. Tenemos recursos minerales en nuestro subsuelo continental que
nos ubican en el 7º lugar mundial en materia de reservas mineras: oro, plata, uranio y minerales
estratégicos. Esto no es extraño, dado que además de la Pampa (fuente emblemática de recursos)
tenemos Los Andes, imponentes y colosales, reservorio de un inmenso territorio de riquezas
minerales.
Estos recursos naturales, o mejor dicho bienes naturales, son mínimamente conocidos y
explotados, sin una planificación racional y sin resultados satisfactorios para el interés nacional,
que en una república democrática, coincide con el interés de todos sus habitantes.
6 http://www.infosur.info/index.php?codProg=vernota&id=689
7 http://www.caei.com.ar/malvinas/index.htm
En materia de agua dulce compartimos con Paraguay y Brasil el acuífero Guaraní, probablemente
la reserva subterránea de agua dulce más importante del planeta. El colosal sistema hídrico de la
cuenca del Plata, con sus caudalosos ríos Paraná y Uruguay, es único en el mundo. Como así lo es
nuestro Río de la Plata (gigantesco mar dulce) que no tiene paralelo en ningún otro lugar del
planeta. La Antártida tiene a su vez reservas inmensas de agua dulce que se estiman en el 80% de
las existentes en el planeta tierra.
Tenemos pues agua en las cumbres (glaciares y periglaciares), agua en subsuelo (acuíferos), agua
en superficie (humedales y ríos caudalosos que compartimos con nuestros vecinos sudamericanos)
y agua en las nieves antárticas. Sobre este tema tampoco existe mayor información, ni
planificación ni obras estratégicas y leemos a diarios sobre serios problemas de sequía o
inundaciones en diversas regiones del país.
En cuanto a los recursos renovables y no renovables del Mar Argentino y de su plataforma
continental, cabe señalar que la Zona Económica Exclusiva (ZEE) que corresponde a la Argentina
hasta las 200 millas comprende más de 2.700.000 km2 ( sin incluir Antártida) y es rica en especies
ictícolas de alto valor y diversidad. Esta riqueza pesquera es parcial e irracionalmente explotada, y
no genera un valor agregado para la Nación, ni ocupación laboral, por lo menos no en la
proporción que debiera, teniendo en cuenta su inmenso potencial.
La Plataforma Continental Argentina (sin incluir Antártida) excede los 3.500.000 de Km2, hay en
ella recursos minerales, energéticos y genéticos de todo tipo, la mayor parte de ellos desconocidos
o poco conocidos. Aquí quiero mencionar el aporte innovador y positivamente provocador que
realiza el Gral. Jorge Leal en relación a que la Antártida será Sudamericana o no será. Un debate
que nos lleva a preguntarnos si la integración sudamericana que proclamamos es solo eso una
proclama, o si estamos dispuestos a que sea una realidad. Tenemos una integración discursiva
pero hueca. Compartir el desafío y los recursos antárticos con el resto de los países sudamericanos
puede ser el esqueleto vertebrador de una unidad verdadera.
En materia de petróleo, sólo en la zona en torno a Malvinas, las estimaciones oficiales británicas
constatarían la existencia de 60.000 millones de barriles de petróleo8. Si los multiplicamos por el
valor actual de 70 dólares el barril, estamos hablando de la fabulosa cifra de 4,2 billones de
dólares. Una cifra equivalente a 27 veces el monto de nuestra impagable deuda pública.
Informes científicos y comerciales más recientes producidos por la petrolera Desiré y la consultora
internacional Sinergy consideran que 3.000 millones de barriles serían explotables y rentables en
el corto plazo a un costo relativamente bajo teniendo en cuenta las tecnologías disponibles.
8 En el Informe Ulises I damos cuenta que el “máximo experto oficial británico sobre este tema, Christ
Carleton, Jefe de la División del Derecho del Mar de la Oficina Hidrográfica Británica, el volumen del petróleo
existente bajo el mar solo en la región de Las Malvinas es inmenso, ya que pruebas sísmicas indican que allí
hay alrededor de sesenta mil millones (60.000.000.000) de barriles de crudo. (The Guardian 20/9/2007: “¿El
nuevo imperio británico? El Reino Unido planea anexar el Atlántico Sur”
La explotación del segmento más accesible y redituable comienzará este verano 2009-2010, es
decir dentro de un par de meses, para lo cual Inglaterra desplazará plataformas de explotación
desde el mar del Norte , cuya cuenca se está agotando.
Sobre todos los recursos del Mar Argentino, en especial los energéticos, existe un enorme déficit
informativo, y una actividad argentina mínima, que contrasta con la hiperactividad y eficacia con
que encaran esta oportunidad los británicos. Esta eficacia no es exclusiva de una potencia
desarrollada del hemisferio norte como el Reino Unido, ya que nuestro vecino Brasil en su
inmensa plataforma continental ha logrado resultados espectaculares. También países africanos,
como Angola, Nigeria y Guinea, todos ellos ribereños del Atlántico Sur, han multiplicado en los
últimos años sus niveles de producción petrolera.
En síntesis, la mayor parte de nuestros recursos o bienes naturales permanecen ignorados, sub o
mal explotados, o explotados por la potencia colonial ocupante de Malvinas y de sus espacios
marítimos adyacentes.
LOS CONTRINCANTES EN LA DISPUTA
Nos encontramos entonces que inusitadamente nuestro pais esta inmerso en un conflicto, que
bien puede dimensionarse como la disputa subsistente por el mayor espacio geopolítico
controvertido existente en el planeta Tierra. Y lo peor de todo es que como zombies, estamos casi
totalmente inconscientes de ello.
La disputa comenzó a perfilarse en la década del ’70, junto con la aparición del nuevo Derecho
del Mar. En esa época, nuestro contrincante el Reino Unido, que era un imperio en declive, logró
alzar cabeza y reavivar sus antiguos laureles, gracias a la explotación del petroleo en el Mar del
Norte. En base a este recurso pudo reponer el estado de bienestar de su población, de la misma
manera que lo hizo Noruega. Que de un pueblo de pescadores, paso a ser una de las sociedades
mas avanzadas del planeta.
Cuando caracterizamos al RU debemos recordar que se trata de “una” de las potencias militares y
atómicas más importantes del mundo. Y en el campo de la diplomacia (ya sea esta pública o
secreta) es indudablemente la primera potencia del mundo. Siendo proverbial su capacidad
diplomática, fruto del refinado sentido de lo sutil e indirecto que cultiva su inteligencia.
Es además el triunfador en las tres tremendas guerras mundiales en que se hundió la humanidad
en los siglos XIX y XX, con un número de muertos que superan a su actual población de 60 millones
de habitantes. A lo largo de ellas vio crecer y luego caer a su imperio. Y esto no se logra con
impericia, sino con muchísima pericia, ya que si hubiese carecido de ella, hoy el Reino Unido no
existiría.
Además con el Reino Unido estamos unidos por una compleja y misteriosa relación, casi se podría
decir de amor y odio, y de confontaciones y estímulos. Las fracasadas invasiones inglesas, que
rechazamos a principios del siglo XVIII, fueron las que nos dieron conciencia de nuestra propia
capacidad, y propulsaron nuestra independencia como Nación. Y algo parecido sucedió a la
inversa, con la derrota bélica de 1982, la que como pobre reparación, nos trajo de vuelta a la
democracia que habíamos perdido.
Luego de sus invasiones frustradas, el Reino Unido se apropio físicamente del estratégico enclave
de Malvinas en 1833 y entramos en guerra cuando bloqueó nuestros puertos en 1845. Todo ello a
pesar que en 1825 se firma el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre el Reino Unido y
las Provincias Unidas del Río de la Plata, tratado aún vigente. De ahí en adelante, por un siglo,
logro establecer con nuestro país, mediante el mecanismo de la deuda, una relación estratégica de
subordinación y dependencia, que hizo que nuestro país fuera una de las “gemas más
importantes” del informal imperio británico. En esa relación estratégica dependiente, la bonanza
en nuestro país duró, hasta que dicho informal imperio se cayó. Y a partir de allí, no hemos sabido
crear, o al menos estabilizar un genuino modelo nacional en su reemplazo.
Por contrario, en forma coincidente a que comenzaba a perfilarse el conflicto geopolítico que hoy
se revela en toda su magnitud, Argentina se hundió en una interminable debacle como nación,
que ha planteado un misterio para todos los analistas económicos. El economista premio Nobel
Simón Kuznets, asegura que hay cuatro tipo de países en el mundo. Los desarrollados; los en
desarrollo; Japón, que no tiene nada y logró todo; y Argentina que tenía todo y se hundió en la
nada.
En ese ínterin, como sujeta a una misteriosa ley, Argentina hizo siempre lo que no debía hacer, y lo
hizo de la peor manera. Se hundió en una guerra civil, librada principalmente entre jóvenes -la mal
denominada “guerra sucia”- que exterminó el semillero de su dirigencia. Esto es lo peor que le
pueda pasar a un país, que tiene como principal recurso a la niñez y a la juventud. Y así ahora, en
otra larvada guerra civil de baja intensidad que estamos soportando con motivo de la pobreza, la
indigencia, y la inseguridad; la niñez y la juventud ha dejado para nosotros de ser el principal
recurso, para pasar a ser nuestro principal problema.
La cúpula militar decidió en 1982 enfrentar a Inglaterra en el plano militar. Y el resultado de la
guerra, conocido por todos, marcó un antes y un después para la Argentina. Este trascendental
hecho nunca fue investigado por la democracia, la que ni siquiera profundizó otras valiosas
investigaciones anteriores9, mas allá del hecho de condenar penalmente a la cúpula militar por los
errores militares cometidos en la guerra. Tampoco nunca se investigó la deuda externa. Ansío que
alguna vez nos animemos a concretar ambas investigaciones, y quizás encontraremos
sorprendentes revelaciones, que nos hagan cambiar el punto de vista en muchas cosas, en
relación a este magno conflicto que hoy sin quererlo enfrentamos.
Solo permítaseme un comentario sobre la guerra de 1982.La explicación de la Junta Militar que
condujo el conflicto en el año ‘82, es que habían procurado dar una sorpresa estratégica a la
9 Informe Rattenbach (diciembre de 1982).
http://www.nuncamas.org/document/militar/rattenbach/rattenbach00.htm
superpotencia ocupante de las islas. Pero la inmediata reacción británica pone absolutamente en
duda la existencia de esa sorpresa estratégica.
Tan falso al menos, como la postura oficial del Reino Unido, de que hubo una sorpresa estratégica
del lado argentino, cuando hasta los diarios argentinos, meses antes del conflicto, hablaban de
esa invasión. E incluso consta en ellos que cronistas ingleses con nombre y apellido, habían viajado
previamente a Argentina para cubrir esa invasión. Pronóstico que además fue anticipado por los
sectores de inteligencia de otras potencias.
Los servicios de inteligencia ingleses son los creadores de la “inteligencia de señal” (Signals
Intelligence Service (SIS)), con la que rompieron los códigos alemanes, y con la que actualmente,
en conjunto con los Estados Unidos y el programa Echelon, vigilan todas las comunicaciones del
mundo. El pretender hacer creer que esos servicios secretos no saben leer los diarios, suena
demasiado grueso, aun para una opinión desensibilizada por la derrota, como lo es la argentina.
Ante el cúmulo de inconsistencias, y de múltiples evidencias en contrario que hay en torno las
explicaciones oficiales en relación al conflicto de Malvinas, en el libro que publicamos con Javier
Llorens en el 2003, La Argentina Robada (Editorial Macchi), nos hemos animado a plantear de que
al menos la cuestión de conato de guerra con Chile, la eterna deuda externa, y la guerra de 1982,
no son hechos aislados y desconectados entre si. Si no que son manifestaciones profundamente
imbricadas con conflicto geopolítico que nos ocupa y preocupa, que recién ahora está empezando
a manifestarse en toda su enorme amplitud. Y ante el cual evidentemente no hemos estado a la
altura del desafío. Les recomiendo que lo lean si quieren encontrar una visión alternativa a los
dolorosos hechos de 1982.
LOS ACUERDOS DE MADRID:
El maestro de la guerra Sun Tzu enseña que "si no puedes ser fuerte, pero tampoco sabes ser
débil, serás derrotado". Y eso es exactamente lo que pasó, con la firma de los acuerdos de Paz de
Madrid de 1989, en el marco de una de las crisis socioeconómicas mas profunda que atravesó
Argentina en su historia. Y con una dirigencia que parecía voluble e improvisada, pero que luego se
reveló, lamentablemente para Argentina, que estaba profundamente corrompida.
Acá vemos nuevamente el peso estratégico de la deuda externa, que ejemplificamos antes en
relación a la constitución de la Unión Europea. Por entonces, con la intermediación del canciller
Cavallo, el país recibió la imposición de que si quería el arreglo de la deuda en default, primero
había que pasar por Londres, y restablecer relaciones plenas con la potencia que nos había
derrotado en 1982, siendo este el verdadero trasfondo de los acuerdos de Madrid.
Para el interés británico, estos acuerdos (y los posteriores entendimientos complementarios
concretados en la década de `90) dieron frutos más que satisfactorios, mientras que nosotros los
argentinos, como si dichos acuerdos hubiesen sido una capitulación, perdimos en todas las áreas.
En efecto:
 En lo económico: en los últimos 20 años, Gran Bretaña logró pescar con exclusividad en su
autoproclamada ZEE de 1.600.000km2, hecho que no sucedía hace dos décadas. Ha
explorado y delimitado su Plataforma Continental hasta 350 millas y comienza la
explotación del petróleo este verano austral. Nada de eso sucedía antes de los Acuerdos
de Madrid.
 En lo normativo:
a) Ha ampliado hasta 200 millas su ZEE y hasta 350 millas su plataforma Continental,
incorporando 3.500.000 km2 y ha hecho reserva sobre su pretendido sector antártico
(B.A.T. British Antartic Territory) que abarca otros 3 o 4.000.000 de km2. En este
punto cabe destacar que afortunadamente el gobierno nacional no se hizo eco de una
serie de sugerencias e intrigas tendientes a consagrar una delimitación minimalista de
nuestra plataforma continental y presentó en mayo pasado los límites en la ONU
sobre la totalidad del área en disputa.
b) Ha aprobado el pasado año una nueva Constitución o Estatuto para las Islas que le
permite seguir manteniendo su control, pero bajo una apariencia menos anacrónica
c) Ha logrado la incorporación de estos territorios incluyendo Antártida, al
recientemente aprobado Tratado de Lisboa. Situación escandalosa pero
lamentablemente real, pese a tratarse de territorios sometidos a una controversia
colonial reconocida por las Naciones Unidas y sujeta a análisis en el Comité de
Descolonización. El caso de la incorporación de la Antártida es aún más injustificado, si
cabe, ya que en ése sector existen además de la reivindicación argentina y chilena,
derechos en expectativa para otras potencias y una compleja legislación internacional
bajo el sistema del Tratado Antártico.
 En lo diplomático: Inglaterra consiguió que Argentina retirara el caso Malvinas de la
Asamblea general donde obtenía anualmente mayorías abrumadoras a su favor. Así la
cuestión Malvinas quedó relegada bilateralmente al Comité de Descolonización, un comité
secundario, y sin efecto político ni mediático. También obtuvo, inexplicablemente, el
status de observador permanente en la OEA en dicho comité.
 En lo militar: Inglaterra consiguió establecer la Fortaleza Malvinas, con centro en Mont
Pleasant, donde envió recientemente cuatro aviones TYPHOON de máxima tecnología de
combate, y en donde realizó intensísimos ejercicios militares presididos por el Jefe de
Estado Mayor Conjunto de las FFAA británicas. Además nombró como próximo
gobernador de la Isla a un militar británico proveniente de Irak, experto en misiones en
regiones de alta conflictividad: Líbano. Irlanda del Norte, etc.. Por último (last but not
least) presentó en Marzo pasado al Parlamento Europeo un plan agresivo –por no decir
belicoso- de europeización de sus bases militares en especial la de Malvinas (ver Ulises
VIII).
Frente este contexto resulta particularmente favorable y sumamente tranquilizador para los
intereses británicos la desarticulación del aparato militar disuasivo argentino (entre 1989 y el
presente el presupuesto militar bajó del 3% al 0,77%). Su descenso en el nivel de operatividad
es probablemente aún mayor, ya que se estima que el 90 % del mismo se destina al pago de
salarios y gastos administrativos. Una situación muy alejada de la que nos recomienda el ex
ministro brasilero Roberto Mangabeira Unger en relación a “Que la renuncia a lo militar sea
siempre una decisión política de la Nación y no una consecuencia involuntaria de la
impotencia”
Por estas y otras razones es obvio que los desarrollos posteriores a los Acuerdos de Madrid
superaron ampliamente las expectativas de sus gestores británicos. Hoy ya no les resultan
necesarias, más bien incluyen algunos párrafos sobre los que vale la pena detenerse, a saber:
Acuerdo de Madrid I Punto 3.- “Los dos gobiernos reafirmaron su compromiso de respetar plenamente
los principios de la Carta de las Naciones Unidas, en particular: La obligación de solucionar las
controversias exclusivamente por medios pacíficos; y la obligación de abstenerse de recurrir a la amenaza
o al uso de la fuerza.”
Acuerdo de Madrid II Punto 4.– “La Delegación británica anunció la decisión de su Gobierno de dejar sin
efecto la Zona de Protección establecida alrededor de las Islas Malvinas (Falkland Islands).”
Acuerdo de Madrid II Punto 5.– Ambos Gobiernos aprobaron con satisfacción el Informe Final del
"Grupo de Trabajo Argentino-Británico sobre medidas para crear confianza y evitar incidentes en la
esfera militar" y decidieron, bajo la fórmula sobre soberanía a que se refiere el punto 2 de esta
Declaración:
A) Establecer un "Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas" sobre los movimientos de
las unidades de sus Fuerzas Armadas en áreas del Atlántico Sudoccidental. Los objetivos del sistema son
fortalecer la confianza entre la Argentina y el Reino Unido y contribuir a lograr sin demoras innecesarias
una situación más normal en la región. (ver detenidamente el Anexo I).
Me pregunto: ¿ No significa una “amenaza” la fortaleza militar Malvinas , ahora
ofrecida a Europa? La recurrente negativa británica a sentarse a negociar
pacíficamente ¿No es prueba de la violación del párrafo 3? Me pregunto: ¿Hubo
intercambio de información militar hacia el lado argentino?. ¿Hubo visitas argentinas a
la fortaleza Malvinas?.¿Hubo visitas internacionales para conocer su infraestructura y
capacidad militar? Se produjo la notificación anticipada que señala el Anexo I, cuando
se efectuó el cambio reciente de aviones?
En concreto Gran Bretaña ha violado en su espíritu y en su letra varios párrafos
sustanciales de los Acuerdos de Madrid I y II. Por todo esto la Argentina debe denunciar
enérgica e internacionalmente el incumplimiento por la parte británica, y requerir en
consecuencia que el Reino Unido retrotraiga el status jurídico y militar territorial
vigente al momento de las firmas de los acuerdos, y se abstenga de poner en marcha la
inminente explotación de yacimientos de petróleo.
Asimismo el RU debe retirar las 4 aeronaves TYPHOON , retirar el documento presentado al
Parlamento Europeo de europeización de bases militares (de tono particularmente agresivo y
belicoso), y cesar la realización de ejercicios militares de alta gama que nada contribuyen a
lograr una “Situación más normal” en la región.
LO DESAFIOS POR DELANTE:
En el horizonte inmediato existen 3 realidades contundentemente negativas de las que
debemos alertar:
1. Entrada en vigencia del Tratado de Lisboa el 1º de diciembre próximo.
2. Inicio de la EXPLOTACIÓN PETROLERA británica durante el próximo verano austral
Enero-Marzo 201010. En este tema cabe reconocer que la denuncia del funesto
convenio de hidrocarburos firmado en 1995, fue un paso positivo de este gobierno
nacional.
3. Consolidación de una actividad militar expansiva y agresiva en el Atlántico
Suramericano. (Ver Ulises VIII).
Esta gravísima situación debiera haber sido evitada o enfrentada con todos los recursos
políticos, diplomáticos y económicos en el contexto de una política nacional que interprete el
sentimiento de nuestra sociedad, el mandato de nuestra historia y la clara prescripción
constitucional consagrada en la disposición transitoria 1.
Todavía estamos a tiempo de reaccionar y reencauzar creativamente esta Causa Nacional en
unidad. El camino es angosto pero si actuamos lúcidamente y coherentemente, podemos
convertirlo en un camino real hacia el logro del objetivo nacional y constitucional, en beneficio
de todos los argentinos, en especial de las futuras generaciones.
Si algo tienen de positivo estos tres hechos es que ya resultará imposible continuar ocultando
la crítica situación que atravesamos en el Atlántico Sur, que es como pretender tapar el sol con
un dedo.
Ya no podrán alzarse voces locales manifestando que “el petroleo no es un recurso
estratégico”; que “no hay petróleo en Malvinas”, que la “renta petrolera es un espejismo”,
que es preciso una “paciencia infinita”, que existe una “política de Estado” que “no hay
hipótesis de conflicto”, que no es necesaria una política de defensa realista y racional, etc.
Recientemente conmemoramos el día de la Soberanía, recordando que en tiempos en que
Juan Manuel de Rosas conducía la política exterior y de seguridad de la Confederación
Argentina, los argentinos impedimos que una flota combinada anglo-francesa se apropiara
impunemente de nuestras grandes vías de navegación y aguas interiores.
10 La llegada de plataformas de explotación petrolera a las Malvinas fue advertida a principios de los 90 a
las autoridades nacionales por el entonces embajador en Londres Mario Cámpora. El resultado fue la rápida
remoción de su cargo por Menem-Cavallo y Di Tella y su sustitución por un diplomático apasionado
promotor de la política de seducción.
Hoy el desafío está fundamentalmente vinculado con nuestras aguas oceánicas y sus recursos
naturales. Así lo advierte un descendiente de Juan Manuel de Rosas, el embajador Carlos Ortíz
de Rosas en su ponencia HISTORIA OFICIAL BRITÁNICA SOBRE LAS ISLAS MALVINAS: ANÁLISIS
CRÍTICO, donde señala que “los recursos naturales, con particular énfasis en las aguas, y el
medio ambiente bien pueden marcar rumbos para nuestro país.”
Además dicho documento, que recomiendo a todos su lectura, desnuda con serios
fundamentos las dudas, incongruencias e inconsistencias de la posición legal del Foreign Office
en relación con la cuestión Malvinas.La solidez de nuestra posición jurídica se refleja en
interesante bibliografía de fuente internacional. Es asimismo interesante y positiva la reciente
jurisprudencia de Corte Internacional de Justicia de la Haya que merece un análisis
profundizado.
Significativamente los “desmalvinizadores” clásicos como Escudé y Palermo no son juristas.
Olímpicamente ignoran el capitulo del derecho internacional, parece que los argumentos
jurídicos les irritan.
Estos personeros de la “desmalvinización” están ahora bastante acallados. Han cambiado un
poco los tiempos. Parece que hemos pasado a una “malvinizacion”, pero que hasta ahora es
solo retórica. Como dice Mangabeira Unger: “La tradición en América Latina es que una
política interna de abdicación nacional es enmascarada por una política externa de rebeldía
retórica. En realidad, un proyecto externo solo puede ser la expresión de un proyecto interno
fuerte”.
Por ello no nos queda más remedio que finalmente ser lo que deberíamos haber sido desde un
principio, es decir absolutamente contemporáneos. Lo que significa asumir que en el siglo XXI
el tema central de la política global son los derechos soberanos sobre la exploración y
explotación de los recursos naturales. Este es el nombre actual y moderno de la palabra o
noción de soberanía.
En una democracia genuina, la renta de estos recursos deber ser distribuidos en beneficio de
toda la población, ya que según es sabido el único soberano no es un monarca o mandatario
sino el Pueblo mismo. No nos queda más remedio que reconstruir un proyecto nacional en
democracia y unidad. Para reencontrarnos con esa senda virtuosa que le devuelva la felicidad
al pueblo argentino. En convergencia y unión, y también siempre atentos y realistas en la
percepción de la acelerada dinámica de las relaciones de poder, marcharemos hacia nuestro
objetivo. En el dificilísimo contexto que vivimos ese objetivo puede definirse como lo hiciera
Mariano Moreno cuando señalo que: "El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren
bien; él debe aspirar a que nunca puedan obrar mal”. Muchas Gracias.
Ing. Mario Cafiero.
Buenos Aires, 25 de noviembre del 2009.
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